domingo, 22 de marzo de 2015

Mi carrera

Ya que voy en el último semestre de la preparatoria, en tan solo unos meses estaré empezando la universidad.
La semana pasada me inscribí por fin a la universidad, y no creo arrepentirme ni de eso ni de la carrera que elegí.
Desde pequeños nos han preguntado las personas mayores "¿Qué quieres ser de grande?" y así como nuestra respuesta va evolucionando, también lo hace la pregunta; ya que cuando eres más grande te preguntan: ¿Qué quieres estudiar?". Esto me hace darme cuenta que (relativamente) ya somos grandes, ya podemos tomar una decisión tan impactante com el eligir a lo que nos queremos dedicar el resto de nuestra vida. En mi caso pasé de querer ser policía a bailarina, después chef, psicóloga, diseñadora, traductora, nutrióloga, y oportunamente volví a una de mis primeras opciones: Gastronomía. Claro que esta vez no solo era un sueño de una niña de 10 años, si no una realidad de alguien de 17 años.
Se que el elegir carrera puede llegar a ser complicado para muchos; ya sea por presión familiar, influencia de amistades, problemas económicos, poco campo de trabajo, o simplemente no sabes lo que en verdad quieres llegar a ser. Y no es una decisión fácil. Yo misma lo se. Al menos unas 50 veces las personas me han cuestionado sobre mi decisión, me han asustado con las terribles probabilidades de oportunidad de trabajo o simplemente me dicen que puede que no me llegue a gustar tanto mi carrera.
Pero estoy segura que están en lo equivocado ¿Cómo? Simple. Por ese sentimiento que tengo al ver un restaurante, o al ver un programa de cocina en la tele, o al preparar algo de comer en mi casa, el ver como otras disfrutan lo que hago... La gastronomía es un arte para mí, desde que vas a elegir, oler y probar algunos ingredientes, hasta el momento de probar el resultado final o compartirlo con otras personas.
Por eso amo mi carrera.